4. 6 Construcción y defensa del puerto de Palma
4. Los primeros siglos de la Edad Moderna
4. 6 Construcción y defensa del puerto de Palma
El puerto de Palma es el único de las islas que realizó durante los siglos VVI y XVII algunas obras de carácter infraestructural. La preocupación por la defensa del puerto y de la ciudad era más importante que la atención dedicada a la mejora de los muelles. Era una época de grandes peligros provenientes de los piratas y en la que el comercio marítimo se hallaba estancado o en crisis.
Durante el siglo XVI Mallorca tuvo una recuperación pausada pero constante. Recibió numerosos ataques piratas y el temor a una invasión en gran escala organizada conjuntamente por el Rey de Francia y el imperio Otomano estuvo próximo a acertar hacia mediados del siglo XVI. Pero, pese a todo, ninguna localidad mallorquina recibió ataques tan desvastadores como los sufridos por Mahón en 1535 o Ciudadela en 1558.
El puerto de Palma tuvo un tráfico y actividades superiores a los demás puertos. Importaciones de trigo, cueros, metales, telas, cerámicas, vino y otros productos provenientes de puertos del Mediterráneo occidental y central. Exportaciones de los principales productos baleares: aceite, jabón, tejidos. Y un tráfico con los demás puertos de las islas que importaba sal y madera desde Ibiza y productos ganaderos desde Menorca.
En el año 1600, Palma debía tener unos 36000 habitantes. Una docena de ciudades y pueblos superan o se aprochiman a los 4000 habitantes, cifra que se consideraba propia de un núcleo urbano de dimensiones medianas.
Las primeras informaciones sobre la necesidad de mejorar la defensa se produjeron en 1535 cuando el Virrey y Capitán General, Eiximen Pérez de Figuerola, hizo edificar una torre de defensa en el muelle de Palma. En el siglo siguiente, se amplía el área en torno a la torre defensiva con la construcción de la fortaleza conocida como La Avanzada.
La defensa de Portopí había sido una preocupación constante. En el siglo XVII se propuso un proyecto que constituía un salto importante respecto a la estrategia anterior. Se trataba de construir una nueva fortaleza, lo cual fue aprobado por el Gran y General Consell el año 1600 y las obras comenzaron poco después, sufragadas en parte por el Colegio de la Mercadería. En la década de los años 60, el Castillo de Portopí (nombre con el que fue conocido) fue ampliado y dotado de cuatro nuevos baluartes y de una batería baja. El sistema de defensa de la rada de Portopí y de su entorno fue completado con nuevas baterías y artillando la torre de Paraires.
Para construir el Castillo de San Carlos se demolió la torre del Faro y se trasladó la linterna a la torre de Señales. La torre de Señales empezó a funcionar como faro el 20 de abril de 1613 y la mantuvo, junto al sistema de señales hasta el siglo XX. Los vigilantes de la torre y el mantenimiento dependíab del Colegio de la Mercadería, que continuaba siendo la institución responsable de la gestión de las actividades portuarias.
Durante el siglo XVII se elimina la torre de la capilla de Sant Nicolau y se dedica ese área a lazareto. Quienes provenían de lugares infectados por la peste pasaban cuarentena en esos terrenos. El lazareto dependía del Gran y General Consell y era gestionado por los sanitarios.
A finales del siglo XVII se realizó alguna obra marítima en torno a la torre de Señales ya que los temporales afectaban su base y la estructura del edificio se resentía.
En los largos períodos de crisis económica, la navegación y las actividades portuarias disminuían. De los dos primeros sigleos de la Edad Moderna hay pocas noticias de actividades marítimas. Las atarazanas debían continuar sus construcciones, pero no hay informaciones sobre sus actividades. La Lonja pasó en el siglo XVII a ser un almacén de mercancías, igual que la fortaleza de la Avanzada lo fue en esta época para la marina real y para el gremio de marineros, además de tener el oratorio de Santa Bárbara y la oficina del capitán del puerto.
La defensa más general de Palma que proyectaron los ingenieros militares consistía en la construcción de una nueva muralla que rodeaba totalmente el núcleo urbano por la parte de tierra. Se puede considerar acabada esta obra en 1696, pero dejaba algunos tramos de costa sin protección. Se inició la nueva muralla marítima que no estuvo acabada hasta un siglo después.
Durante el siglo XVI no se conocen obras en el puerto mantenido por el Colegio de la Mercadería, salvo el arreglo de unos desperfectos que en 1581 causó un gran temporal. En el año 1594, cuando el muelle ya debía estar reparado de los desperfectos de 1581, se comenzó su prolongación y la construcción de un contramuelle
En 1613, en el plano del Virrey Coloma al Rey Felipe III, el muelle aparece con la longitud que debía tener tras las obras del siglo anterior y con la torre de defensa en su extremo. El plano señala claramente la desviación de la Riera, obra que resultó problemática para el puerto ya que la ausencia de desagües provocó un cierto problema de pérdida de calado. Este plano recoge un proyecto de contramuelle cercano a la punta del baluarte de San Pedro para impedir que los sedimentos de la Riera penetrasen en el muelle; pero este contramuelle no se realizó hasta bastantes años después.
En 1623, el Colegio de la Mercadería proponía a los jurados la construcción de embarcaciones para el dragado del puerto. Los sedimentos aportados por la Riera habían disminuído la profundidad de las aguas en la zona del muelle, lo que dificultaba las operaciones portuarias.

Plano de Garau 1644
Los tipos de embarcaciones dibujados en el Plano Garau (1644) son diferentes a los del Retablo de Sant Jordi, pintado un siglo y medio antes. Continúan habiendo galeras, aunque su número y tamaño en relación a las otras embarcaciones es menor. Sólo dos grandes galeras parecen estar fondeadas mientras que tres o cuatro más pequeñas están atracadas de popa al muelle.
Hasta seis navíos están o anclados o parece que llegan en esos momentos al puerto. Tienen dos o tres mástiles y bauprés y están aparejados con velas cuadras (excepto la latina del “arbre de mitjana”). Son “vaixells amb aparell rodó”.
Embarcaciones de capacidad intermedia tienen dos o tres mástiles con velas latinas. Las mayores serían jabeques del siglo XVII con sus características: trinquete caído a proa y mayor y mediana “en candela”.
Las otras embarcaciones medianas y pequeñas serían las “sageties”, las “barques” y los “llaüts”.
Algunas embarcaciones parece que tienen una “tarquina” en el mástil de “mitjana”.
Por último, hay dibujadas numerosas barcas pequeñas de remo que se muven entre las embarcaciones fondeadas y que son las barcas y botes dedicadas a la comunicación con tierra de los grandes navíos.
En el muelle se ve claramente la torre de defensa, sólo están amarradas embarcaciones de capacidad media, ya que las grandes no debían encontrar suficiente fondo. Están atracadas de popa al muelle y, en algunos casos, se distinguen los norais y “bites”.
En tierra, entre la Puerta del Muelle y la Lonja, hay algunas embarcaciones menores. La ciudad está protegida por un muro en el frente de mar, sólo abierta a la zona del puerto en la atarazana y la Puerta del Muelle que debían ser la única comunicación entre el núcleo urbano y el puerto.
