3. 3 Las ordenanzas y las instituciones
3. La construcción de puertos
3. 3 Las ordenanzas y las instituciones
Las normativas que regulaban algunas cuestiones y actividades del puerto de Palma eran las Ordenances aprobadas en las dos últimas décadas del siglo XIV y primera del siglo XV. Regulaban fundamentalmente la estancia de las embarcaciones en el muelle de Palma y en Portopí, la vigilancia, la seguridad de los puertos ante el peligro de incendios, las prohibiciones de tirar arena o rocas en los puertos, especialmente en Portopí, el nombramiento de capitanes, etc. La estancia máxima de una embarcación en el muelle de Palma era de tres días.
El Consolat de mar y el Col·legi de la Mercaderia era la institución encargada del mantenimiento y de la gestión económica. Fue creada en 1403. Ejercía su competencia a través de los defenedors de la mercaderia, que proponían las medidas para el mantenimiento del puerto y los recursos necesarios. Eran dos, escogidos en un consejo o reunión de seis jurados más cinco “prohoms” y 20 mercaderes. Los ingresos principales del Colegio de Mercaderes provenían de dos impuestos que pagaban los mercaderes: el llamado “diner de la mercaderia” que se dedicaba a la construcción de la Lonja, y el “diner del moll” utilizado para la construcción y mantenimiento del puerto.
El Consulado del Mar y el Colegio de la Mercadería se mantuvieron hasta el año 1800 en que fue sustituído por el Real Consulado de Mar y Tierra que fue reemplazado en 1829 por la Junta de Comercio
Estas instituciones encargadas de la construcción y gestión del puerto de Palma no deben ser confundidas con las que existieron en toda la Corona de Aragón: el Consolat de Mar, tribunal para los asuntos mercantiles y el “llibre del Consolat de Mar”, código marítimo utilizado en el Mediterráneo occidental desde el siglo XIV.
Los responsables más directos de las operaciones en el muelle eran los guardianes del puerto, designados por el rey o el gobernador. Sus funciones eran el control de las operaciones de carga y descarga.
Portopí era controlado por el Capitán de Portopí, cargo de designación real como loa anteriores. Sus funciones eran la vigilancia de muelles y embarcaciones y el cuidado de las torres.
Desde principios del siglo XIV, los barcos armados para defenderse de la piratería se financiaban a partes iguales por el Rey y por la Universitat (representación del poder local).
Las normas y formas organizativas funcionaban bien en tiempos de bonanza económica, pero no en tiempos de crisis y penurias, como en la segunda mitad del siglo XV. Los sistemas del puerto de Palma eran similares a los de otros puertos del Mediterráneo occidental.
