Apuntes

21 August 2006

3. 1 Los puertos de Palma en el Retablo de Sant Jordi

Filed under: navegación antigua

3. La construcción de puertos

3. 1 Los puertos de Palma en el Retablo de Sant Jordi

En la obra de Pere Niçart de 1468 se encuentra una de las escasísimas representaciones de la actividad de un puerto en la baja Edad Media. Muestra una visión idealizada de la ciudad y del puerto, pero están representados elementos esenciales.

puerto de Palma

El puerto de la ciudad tiene dos muelles, uno de piedra y otro de madera. El de piedra tiene una torre cuadrada de defensa en su extremo exterior. En la parte que debía ser más profunda del puerto hay dos grandes embarcaciones: una galera atracada de popa y una coca que parece fondeada, muy próxima al martillo. Además hay varias embarcaciones menores de remo o de vela.

En la parte exterior hay otra galera. En tierra, al este, hay un muro de defensa y, en la parte interior, una pared discontinua y unas escaleras.

El muelle de madera está construído sobre pilones y da servicio a las embarcaciones menores (probablemente esquifes) que tienen sólo uno o dos tripulantes y cuya función es embarcar o desembarcar las mercancías y personas de los grandes barcos fondeados en el puerto.

Entre los dos muelles hay una playa con algunas barcas (góndolas posiblemente) y también están representados hombres trabajando aunque en menor número que en los muelles.
Los trabajadores del muelle trasladan sobre sus hombros los bultos en dirección a la puerta de la muralla.

Portopí

Portopí aparece como refugio natural. Dos naves se encuentran en la bocana del puerto cuyo interior están lleno de embarcaciones.

Se distinguen las cuatro torres de defensa y el oratorio de San Nicolás. Las cuatro torres son, de izquierda a derecha, el faro, la torre de señales, la de Paraires y la del oratorio. Actualmente sólo quedan la de señales y la de Paraires

En la bahía entre el muelle de la ciudad y Portopí, se encuentran tres grandes naves, una galera y otras embarcaciones menores.

Este retablo, pese a ser una representación idealizada, ofrece información interesante y muestra un gran dinamismo en las actividades portuarias.

  1. Los puertos de Palma en el Retablo de Sant Jordi
  2. La localización de las actividades portuarias
  3. Las ordenanzas y las instituciones
  4. El tráfico y las actividades marítimas
  5. La construcción y el manetnimiento del puerto de Palma

Índice capítulo

3. 0 Índice de La construcción de puertos

Filed under: navegación antigua

3. La construcción de puertos

Índice

  1. Los puertos de Palma en el Retablo de Sant Jordi
  2. La localización de las actividades portuarias
  3. Las ordenanzas y las instituciones
  4. El tráfico y las actividades marítimas
  5. La construcción y el manetnimiento del puerto de Palma

Índice general

2. 5 El arte de la navegación: la cartografía mallorquina y las exploraciones

Filed under: navegación antigua

2. La navegación en Baleares durante la Edad Media

2. 5 El arte de la navegación: la cartografía mallorquina y las exploraciones

La importancia que adquirió el tráfico marítimo en Mallorca, especialmente en Palma, tras la conquista se manifestó en muchas actividades relacionadas: construcción naval, trabajos en el puerto…, pero también en la construcción de cartas náuticas y en las exploraciones a Canarias y a Río de Oro.

La elaboración de cartas náuticas se ha de considerar un producto del arte y de la técnica de unos artesanos que se informaban por los marinos y navegantes.
Las cartas náuticas de la Escuela Mallorquina son numerosas y se encuentran dispersas en museos, bibliotecas y archivos de distintos países.

Las cartas más conocidas de los siglos XIV y XV son las de Angelí Dulcert, Abraham Cresques, Jafuda Cresques, Jaume Ribes (nombre de Jafuda Cresques tras bautizarse), Joan de Viladestes, Marià de Viladestes, Gabriel de Vallseca, Jaume de Mallorca … y otras anónimas. Familias artesanas judías mantuvieron y desarrollaron esta actividad simultaneándola con la construcción de instrumentos náuticos como las agujas magnéticas (brújulas), cuadrantes, astrolabios (de origen árabe) y “ballestrinques”.

Las cartas mallorquinas presentan algunos rasgos y, algunas, avances técnicos como la rosa de los vientos de 32 rumbos, calendarios, nocturlabios y, también, novedades geográficas como la incorporación de nuevos territorios explorados poco antes, como Canarias o Asia.

Los nombres de puertos y accidentes geográficos más importantes se escribían en rojo para destacarlos de los escritos en negro. Con ello, en las cartas de Angelino Dulcert de 1325, 1327 y 1339, aparecen como principales puertos de las islas los de Palma (escrito como Mallorca), Portopí, Portocolom, Alcudia, Sóller, Mahón, Ciudadela, Fornells, Sanitja e Ibiza.

La carta o atlas de Abraham y Jafuda Cresques de 1375 está realizado sobre tablas de madera y contiene mapas, otros dibujos e indicaciones escritas de carácter astronómico. Aunque aún no esté asegurado su origen, parece que fue elaborada por los Cresques y regalada por el infante Juan (Juan el Cazador) al rey Carlos V de Francia. Presenta las Canarias, una de las primeras realizadas), Asia (muy fantástica), informaciones políticas de diferentes reinos y de diversos instrumentos náuticos y meteorológico (el nocturlabio y los nombres de los vientos). Presenta también elementos mágicos, como la isla donde no muere nadie, la isla donde las mujeres no pueden parir e indica que en Irlanda, por privilegio de San Patricio, no hay serpientes ni ningún animal venenoso.

Los navegantes mallorquines debieron ayudar en la confección de las cartas náuticas aportando información de accidentes geográficos y de territorios poco conocidos que se comenzaban a explorar.
Las nave mallorquinas conocían bien los puertos del Mediterráneo Occidental. Extendieron sus ralaciones por el Mediterráneo Oriental (Creta, Constantinopla, Alejandría) y el norte del estrecho de Gibraltar (Lisboa, Londres, Brujas …). Esta última ruta fue iniciada por Ferrer Rosselló en 1325.

Pero también organizaron viajes que, con intencionalidad de establecer relaciones comerciales, exploraron costas poco conocidas.
En 1342 se organizaron cuatro expediciones a las islas Canarias, denominadas islas afortunadas o de la Fortuna. Fueron cinco cocas, cuatro cocas bayonesas y una coca de un puente. De todos ellos uno regresó a Mallorca.
En 1346 Jaume Ferrer exploraba el sur de las Canarias y el Río de Oro. Su embarcación era un “uixer”.
En 1352 también se organizan exploraciones a las Canarias, cabe suponer que sin resultados satisfactorios ya que no hay noticias posteriores.

  1. La alta Edad Media
  2. La conquista cristiana
  3. Las Baleares en las rutas comerciales
  4. Los navíos
  5. El arte de la navegación, la cartografía mallorquina y las exploraciones

Índice capítulo

2. 4 Los navíos

Filed under: navegación antigua

2. La navegación en Baleares durante la Edad Media

2. 4 Los navíos

La división básica y antigua es la de remo y vela. Los primeros con poca capacidad de carga y con cascos alargados, como las galeras; los segundos más anchos, como las naves y las cocas.

Pero en los últimos siglos de la Edad Media se incorporan varias innovaciones.

En cuanto al arte de navegar se incorpora la brújula o aguja imantada como medio de orientación marina y las cartas náuticas

En cuanto a arquitectura naval, las innovaciones principales fueron la dotación de tres mástiles en las embarcaciones grandes como las cocas o naves; la combinación de velas cuadradas y triangulares o latinas que permitía una mayor maniobrabilidad; un timón único de popa en sustitución de los timones laterales de remo y, por último, el aumento en el tamaño, tanto en las embarcaciones de comercio (mercantes) como en las de guerra.

Todas las embarcaciones utilizaban los dos sistemas de propulsión, remo y vela, aunque las usaban en proporción distinta.
Las grandes galeras, embarcaciones de remo con uno o dos mástiles para velas latinas, podían tener una tripulación de 200 hombres, de los que 150 podían ser remeros y 50 tripulantes y ballesteros. Su capacidad era entre 250 y 280 botas.
Una clasificación de las galeras las dividía según su capacidad y tamaño en “de mercado”, las mayores; bastarda y “sotil” las menores.
Otras embarcaciones de remo, aunque siempre llevaban vela, eran los “uixer”, “pamfil” y “tarida”. Los “uixer” eran frecuntes en Palma.

Las grandes embarcaciones comerciales de la alta Edad Media eran de propulsión a vela, generalmente de vela cuadrada, aunque algunas podían combinar la cuadrada y la latina. Estas grandes embarcaciones eran las cocas y las naos que tenían características muy similares.
Las cocas provenían del Atlántico norte, mientras que las naos eran una adaptación a las condiciones del sur de Europa que tuvieron a mitad del siglo XV un gran desarrollo. Las cocas podían tener una capacidad entre 400 y 900 botes de arqueo y se clasificaban según el número de puentes de su estructura.

El balener, que aparece en el siglo XV y que tiene una capacidad de 400 botes como máximo, y la carabela, de unos 200 botes de capacidad, son también embarcaciones comerciales usadas aunque de menor capacidad.

En la baja Edad Media había unos tipos de embarcaciones medianas y pequeñas que navegaban entre puertos próximos en la zona del Mediterráneo occidental. Eran las sagetias y las galiotas, embarcaciones de amplia capacidad - podían llegar a los 130 botas - e impulsadas a remo (hasta 16 o 17 bancos)

También las barcas y “llenys” eran embarcaciones de propulsión mixta, vela y remo, pero de menor capacidad. Se dedicaban a la navegación comercial y al corso. Las “barcas” tenían una capacidad de 30 botas y los “llenys” de 60.

Las embarcaciones más pequeñas dedicadas al trasporte de mercaderías de cabotaje entre puertos próximos eran los “llaüts, a vela y con remos auxiliares, y con capacidad de 10 botas.

Embarcaciones pequeñas para muy cortas navegaciones, a las cercanías del puerto, estaban las góndolas y los esquifes

Las embarcaciones mercantes más usuales en los puertos de las islas fueron los “llenys”

En todas las islas hubo atarazanas para la construcción naval. Las mayores fueron las de Palma, ya existentes en el período árabe, y que han durado hasta la actualidad.

Enlaces

Revista Proa
Hispamar
Cocas: hanseática y mediterránea
Embarcaciones
Náutica, anteriores
Náutica, suplemento de elmundo

  1. La alta Edad Media
  2. La conquista cristiana
  3. Las Baleares en las rutas comerciales
  4. Los navíos
  5. El arte de la navegación, la cartografía mallorquina y las exploraciones

Índice capítulo

Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Ian Main